SUCESIÓN ECOLOGICA

En Ecología se llama sucesión ecológica (también conocida como sucesión natural) a la evolución que de manera natural se produce en un ecosistema por su propia dinámica interna. El término alude a que su aspecto esencial es la sustitución en un ecosistema de unas especies por otras.

La sucesión ecológica se pone en marcha cuando una causa natural o antropogénica (ligada a la intervención humana), despeja un espacio de las comunidades biológicas presentes en él o las altera gravemente. Las causas naturales que pueden causar esta situación son muy variadas, e incluyen corrimientos de tierra, lahares, aludes, erupciones volcánicas explosivas, etc.

Se llama sucesión ecológica primaria a la que arranca en un terreno desnudo, y sucesión ecológica secundaria a la que se produce después de una perturbación importante. Los incendios espontáneos, por ejemplo, reinician la sucesión, pero a partir de condiciones especiales, en las que suelen ocupar un lugar especies muy adaptadas a este tipo de perturbaciones, como las plantas que por ellos llamamos pirófitas.

1

Etapas

La sucesión es un proceso ordenado de autoorganización de un sistema complejo, un ecosistema, con ciertos niveles de homeostasis y homeorresis. Las etapas se pueden categorizar en:

  • Etapas iniciales o de constitución. Dominadas por especies de las que en el lenguaje ecológico y evolutivo se llaman pioneras, oportunistas, desde el punto de vista de sus requerimientos de recursos, y con una estrategia reproductiva basada en la producción de muchos descendientes limitadamente viable (estrategia de la r).
  • Etapas intermedias, o de maduración.
  • Etapas finales, que concluyen cuando se alcanza la clímax. Caracterizada por especies especialistas, en cuanto al uso de recursos, y con baja tasa de reproducción (estrategia de la K).

image001b

Evolución de los parámetros

La sucesión sigue reglas generales en las que determinados parámetros tienden, según el caso, a maximizarse o minimizarse. En cualquier caso la sucesión produce ecosistemas cada vez más estables y más resistentes a las perturbaciones, así que suele describirse como un proceso de maduración. El estado más o menos (pancho) ideal al que apuntan los cambios de la sucesión se llama clímax.

Entre los parámetros que evolucionan, son fundamentales los relativos al flujo y asimilación de energía:

  • Producción primaria, o producción bruta, y biomasa crecen de acuerdo con una función logística, con una primera fase exponencial que evoluciona después, aproximándose asintóticamente, a valores estables, característicos de la clímax e impuestos por limitaciones debidas a factores macroambientales, sobre todo el clima.
  • Producción neta, es decir, crecimiento de la biomasa, y respiración, es decir, la fracción de energía invertida en reposición y funcionamiento, son los dos sumandos en que se descompone la producción bruta. Evolucionan de manera opuesta, porque al principio el capítulo mayor corresponde a la producción neta, con lo que crece rápidamente la biomasa, pero con el tiempo se va reduciendo en beneficio de la respiración; de manera qee en los ecosistemas continentales, al final, cerca de la clímax, la producción neta representa sólo una pequeña parte de la producción total o bruta. Se trata de que en los ecosistemas muy evolucionados, la tasa de renovación de la biomasa es muy pequeña, con predominio en su composición de especies longevas, masivas y de crecimiento lento, como los árboles o los corales.

Evolucionan también los parámetros relacionados con la organización y la complejidad:

  • Diversidad ecológica, el parámetro que mide la variedad biológica, sobre todo genética y taxonómica, del ecosistema. A su vez tiene varios componentes:
    • La riqueza de especies, que crece a lo largo de la sucesión.
    • La dominancia ecológica, que disminuye, con especies dominantes en las etapas tempranas, pero no en las maduras, donde el número de nichos ecológicos es mayor y las especies ecológicamente semejantes coexisten con efectivos poblacionales no muy diferentes.

El aumento de complejidad produce un aumento correlativo en la capacidad de autocontrol del ecosistema:

  • La resiliencia, la resistencia a las perturbaciones, aumenta hacia la clímax.
  • La red trófica se hace más intrincada, como consecuencia de un mayor equilibrio demográfico entre especies del mismo nivel trófico. La desaparición de una especie o la irrupción de otra nueva, tienen menos consecuencias para el conjunto del sistema que en las etapas iniciales.

La sucesión y la evolución tienen tiempos distintos. La sustitución evolutiva de las especies requiere cientos de miles de años, mientras que la sucesión se completa en cientos de años. Pero ambos procesos tienden a favorecer la sucesión de especies generalistas por otras especializadas; en general, tienden a producir un aumento de complejidad. El proceso evolutivo se desarrolla dentro de la corriente de autoorganización de los sistemas ecológicos, que llamamos sucesión, y eso ayuda a explicar su tendencia a producir formas cada vez más complejas y especializadas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Trackback this post  |  Subscribe to the comments via RSS Feed


A %d blogueros les gusta esto: